Luego de alzar la estatuilla a Mejor Actor en la 98° edición de los premios Oscar, Michael B. Jordan decidió seguir una nueva tradición en la industria: celebrar su premio en el restaurante de comida rápida In-N-Out.
Evidentemente emocionado, el actor de 39 años ordenó unas cuántas hamburguesas y papas para él y su equipo. Además, firmó autógrafos para los trabajadores y posó para las cámaras en el mostrados, junto a las bandejas y su premio.
La visita a la cadena de hamburguesas de la Costa Oeste se produjo antes de que Jordan se dirigiera a la fiesta de los Oscar organizada por Vanity Fair, donde continuó los festejos.
Como se recuerda, Jordan se impuso en su categoría de Mejor Actor por su interpretación de los gemelos Smoke y Stack en la película ‘Sinners’, un thriller de terror ambientada en el Mississippi de la década de 1930, dirigida por Ryan Coogler.
El actor se impuso en su categoría a estrellas como Timothée Chalamet (Marty Supreme), Ethan Hawke (Blue Moon) y Leonardo DiCaprio (One Battle After Another).



