Amanda Seyfried, actriz reconocida por papeles en cintas como “Chicas pesadas”, “Mamma Mía!” y “Los Misarebles”, habló en entrevista con Vogue sobre un diagnóstico con el que ha convivido desde los 19 años.
La actriz, que recientemente estrenó “The Housemaid” junto a Syndney Sweeney, reveló que fue diagnosticada con un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) que ella misma ha descrito como “realmente extremo”.
En una entrevista con Vogue, publicada el 8 de enero, Seyfried, de 40 años, recordó el momento en que recibió el diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) cuando tenía apenas 19.
Se trata de un trastorno de salud mental caracterizado por pensamientos y miedos persistentes que derivan en conductas repetitivas o compulsiones, según detalla la Clínica Mayo.
“Vivía en Marina del Rey en ese entonces, grabando Big Love, y mi mamá tuvo que pedir una licencia en su trabajo en Pensilvania para venir a vivir conmigo durante un mes”, recordó. “Me hicieron escaneos cerebrales y ahí fue cuando empecé a tomar medicamentos, los cuales, hasta el día de hoy, tomo todas las noches”.

Vivir y trabajar con TOC en Hollywood
Seyfried explicó que enfrentar el trastorno en una etapa temprana de su carrera la ayudó, en cierta medida, a relativizar el rechazo profesional. “Es parte de este negocio”, señaló.
No obstante, la actriz también tuvo que establecer límites estrictos para proteger su estabilidad emocional. Evitar el consumo excesivo de alcohol, las drogas o las salidas nocturnas prolongadas fue una decisión consciente que la diferenció de muchos de sus colegas.
“Hacía planes y luego simplemente no iba”, contó. “Supongo que sí tomé decisiones… No entré en ese mundo de los clubes nocturnos. Tengo que darle el crédito a mi TOC”.



