Por: Luciana Caldas Arista
La tarde en que Baylen Dupree se sentó frente a la cámara, la conversación se transformó en mucho más que una entrevista: fue una clase de humanidad. La protagonista de ‘Mi vida con Tourette’ compartió, de una manera natural y sin reservas, la intimidad de sus batallas cotidianas, cómo sobrelleva la exposición pública y la dicha de encontrar comunidad entre las diferencias.
El estreno de la segunda temporada de ‘Mi vida con Tourette’, que se puede ver desde el lunes 9 de marzo por Discovery Home & Health, marca un nuevo capítulo en la historia de Dupree. La serie documenta cómo la joven estadounidense de 23 años, junto a su familia, enfrenta los desafíos del síndrome de Tourette, de una manera honesta y resiliente, sin estigmas.
En esta nueva entrega, la audiencia podrá ver a Baylen y su entorno viajar a Londres. Los episodios muestran asimismo su evolución personal: “Esta vez me sentí más cómoda y segura frente a las cámaras. Mi relación con el equipo creció mucho más en comparación con la primera temporada”, señaló Dupree en entrevista exclusiva con Review. La joven también destacó que, a pesar de experimentar cambios físicos derivados de la medicación, logró fortalecer su autoestima y disfrutar más del proceso de filmación.
Entre los momentos más significativos de la nueva temporada, Dupree mencionó el episodio dedicado a Joe, un niño de 12 años amigo de su hermano Bechnir. Joe, que cursa estudios universitarios en la Universidad Estatal de Luisiana (LSU) a una edad temprana, vive con síndrome de Tourette y es sobreviviente de cáncer. La historia de Joe, quien fue víctima de acoso escolar debido a sus tics, conmueve profundamente a Dupree. “Es una persona inspiradora que merece ser reconocida. Verlo encontrar un amigo real en mi hermano fue un momento muy especial para mí”, afirmó.
La serie busca mostrar la diversidad de experiencias dentro del espectro del Tourette. “Quiero que el público comprenda que el síndrome se manifiesta de forma distinta en cada persona y que todos merecemos respeto. No somos frases hechas ni objetos de burla”, remarcó.

Aprendizajes y vida cotidiana
Durante el rodaje de los nuevos episodios, Dupree descubrió aspectos personales que antes pasaban desapercibidos: “En la primera temporada, mis inseguridades sobre la imagen corporal influían mucho, pero ahora acepto lo que soy y ya no me preocupa lo que digan los demás”. Este proceso de aceptación se refleja en su interacción con su creciente comunidad en redes sociales.
El alcance de ‘Mi vida con Tourette’ y su presencia en plataformas internacionales han transformado el vínculo de Dupree con sus seguidores. “Antes era más reservada, pero ahora siento la responsabilidad de compartir más de mi vida. Escuchar historias de personas a quienes he ayudado me impulsa a seguir adelante”, comentó.
Fuera de las cámaras, Baylen disfruta de la música, una herramienta que le ayuda a sobrellevar los tics. También dedica tiempo a actividades al aire libre, paseos con sus perros y momentos con su prometido, Colin. “Me gusta el arte, las manualidades y preparar detalles para nuestra boda. Son cosas que me conectan con mi entorno”, relató.

Un mensaje a su yo del pasado
Dupree subraya el valor de ser un referente para jóvenes que atraviesan situaciones similares. “Lo que más disfruto es saber que ayudo a las personas. Cuando alguien me dice que cambió su vida gracias a mí, entiendo el propósito de lo que hago”, puntualizó.
Al recordar sus inicios en la televisión, Baylen le daría un mensaje de aliento a su versión más joven: “Le diría que, aunque tenga miedo o inseguridades, está logrando cosas increíbles. Solo quisiera abrazarla y recordarle que su trabajo tiene un impacto real”.
‘Mi vida con Tourette’ está disponible en Discovery Home & Health, la señal de Warner Bros. Discovery orientada a la audiencia femenina, que promueve historias de transformación y superación personal.



