Hay viajes que permanecen en la memoria por los lugares que descubrimos. Y otros, por las personas con quienes compartimos el camino. Bajo esa premisa nació Pandora Summer Trip 2026, la primera experiencia de verano de Pandora en México, que convirtió al Caribe en el escenario perfecto para celebrar el estilo, la expresión personal y las conexiones auténticas que hacen inolvidable cada viaje.
Durante tres días, Cancún reunió a algunas de las voces más relevantes del entretenimiento, la música, la actuación y el universo digital de Latinoamérica. Figuras comoPaty Cantú, Andrés Baida, Emilio Osorio, Mía Rubín, Lesslie PolinesiaAzul Guaita, Natasha Dupeyrón, Laura Carmine, Mauricio Abad y Ana Tena convivieron con invitados internacionales como Ela Taubert, la ganadora del Latin Grammy y recientemente nominada a Premios Juventud 2026, así como las brasileñas Luisa Alvarenga y Camila Alves, dando vida a una experiencia donde la moda, la creatividad y los recuerdos del verano fueron los grandes protagonistas.
Todo empezó en un Styling Suite donde los invitados descubrieron por primera vez Summer Moments y Pandora Essence of Summer. Mientras Summer Moments encuentra inspiración en los recuerdos del verano, la profundidad del mar y los momentos compartidos que hacen inolvidable la temporada, Pandora Essence of Summer reinterpreta la belleza de la naturaleza a través de formas orgánicas y detalles inspirados en instantes como la lluvia sobre la arena.
Las piezas acompañaron los looks de nuestros invitados entre ellos Paty Cantú, Andrés Baida, Mía Rubín y Laura Carmine, demostrando la versatilidad y personalidad de ambas colecciones.
Pandora invitó a los asistentes a vivir el verano desde una nueva perspectiva a través de experiencias inspiradas en la naturaleza, el bienestar y la creatividad. La experiencia comenzó con una ceremonia espiritual de bienvenida, un momento pensado para dejar atrás la rutina y abrirse a vivir cada instante con intención.
La primera noche culminó con una cena de bienvenida donde un espectáculo de drones iluminó el cielo de Cancún, sorprendiendo a los invitados y convirtiéndose en una de las postales más memorables de Pandora Summer Trip 2026.
El segundo día estuvo marcado por una experiencia de pickleball, que se convirtió en un punto de encuentro para celebrar el movimiento, la diversión y el estilo. Entre risas, competencia amistosa y momentos compartidos, los asistentes demostraron que la expresión personal también se vive en los instantes más espontáneos.
Al caer la tarde, el ambiente dio paso a uno de los momentos más especiales del viaje. Alrededor de una cena con fogata frente al mar, la música tomó el protagonismo cuando, de manera espontánea, Paty Cantú, Ela Taubert, Emilio Osorio, La Bala, Mía Rubín y Ana Sofi W comenzaron a cantar, creando una atmósfera íntima que reflejó el verdadero espíritu de Pandora Summer Trip 2026: compartir, conectar y crear recuerdos inolvidables.

La experiencia concluyó con una clase de yoga al aire libre y una sesión de Sound Healing, diseñada para conectar cuerpo, mente y emoción. Rodeados por la naturaleza del Caribe, los invitados encontraron un espacio para hacer una pausa, reconectar consigo mismos y cerrar el viaje recordando que los momentos más valiosos también nacen del silencio, la calma y la conexión con el presente.
«En Pandora creemos que las joyas encuentran su verdadero significado en las historias que vivimos con ellas», explicó Virginie Dubray, Marketing Director LATAM de Pandora.
«Con Pandora Summer Trip 2026 quisimos crear una experiencia donde cada momento se transformara en un recuerdo, permitiendo que Summer Moments y Pandora Essence cobraran vida de una forma auténtica, cercana y profundamente emocional para quienes forman parte de nuestra comunidad«, agregó.
Más que presentar una nueva propuesta para la temporada, Pandora Summer Trip 2026 reafirmó la visión de la marca de crear joyería que acompaña historias reales. Cada pieza estuvo presente en conversaciones, descubrimientos y momentos compartidos, convirtiéndose en un símbolo de aquellos recuerdos que permanecen mucho después de que el viaje llega a su fin.
Porque los mejores recuerdos no solo viven en los lugares que descubrimos. Permanecen en las personas con quienes compartimos el camino y en las historias que elegimos llevar con nosotros.



